martes, 5 de julio de 2011

LA VIZCACHA Y LA CIGARRA (fábula)


-Hace dos horas que me estás rompiendo los tímpanos con tus chirridos,¿no tienes nada que hacer?-
-Mi destino es cantar, como cualquier cigarra, señora Vizcacha; así como el suyo es guardar y guardar cosas inservibles en su cueva-
-Sí, por eso te ves luego en aprietos, cuando llegan los malos tiempos.-
-¡Usted no tiene derecho a criticar mi vida, señora!-
-Claro, la única que tiene derecho a criticar es usted, ¡acumular cosas inservibles! ¿Qué sabrá usted de previsión?-
-Yo creo, señora Vizcacha, que solo hay que preocuparse por el presente y vivir con alegría.-
-¡Muy interesante! Mire ahí viene la señora Abeja, pídale su opinión al respecto.-
-¿Usted cree señora Abeja, que es necesario vivir como la Vizcacha, acumulando toda la vida, sin un día de descanso, de placer, de alegría?-
-¡No, no! No me parece muy bien, pero tampoco apruebo la vida que usted lleva, señora Cigarra. Ni cantora, ni acmuladora de riqueza. Fíjense en mí, en los buenos tiempos me deleito trabajando con las flores, bajo la luz del sol. En la estación invernal, vivo de mis reservas sin depender de nadie. ¡Otra cosa sería el mundo, si se siguiera mi ejemplo!-

Alfredo Vicente

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